He conocido a mi nieto. Es un bebè hermoso con una mirada muy expresiva que sonrìea menudo y pide Upa. Sentì mucha alegrìa de verle y poder alzarlo y jugar con èl. Hasta pude estar cinco dìas con èl y mi hija. Ahora es posible que los recupere a ambos. Estamos en ese proceso judicial. En una etapa de prueba como le llaman aquì. Sentì impotencia por lo que no pude vivir con mi hija, con los años perdidos. Sentì dolor por no poder acompañarla en sus momentos màs dìficiles. Pero ella con su sonrisa me decìa: "Mamà acà estàs de nuevo, no importa lo que pasò, estamos juntas otra vez" Y tambièn me lo dijo con palabras. Como es el amor que todo lo perdona, lo entiende y lo olvida. Y hoy, enredada en esta nube de amor que me envuelve, me siento con miedo. Y no tendrìa que tenerlo, pues no se aprende a ser madre, sino que se va siendo a medida que transcurren los sentimientos y ocurren los hechos. Pero tanto amor para ser contenido!! Me reconozco cobarde, pero a la vez estoy sacando fuerza desde ese mismo sentir para poder ir afrontando dìa a dìa los hechos nuevos que se presentan. Soy abuela, y lo que es bueno   no me siento vieja, sino orgullosa.

Ahora les cuento que mi hija se confidenciò conmigo como no lo hace con nadie y entre charlas y charlas me contò que no la habìan violado, que se sintiò presionada para decir eso, se sentìa con un peso muy grande en su corazòn. Pues el sujeto en cuestiòn està preso. Pero algo de tranquilidad le alcanzè, pues ella con sus doce años tiene viciado su consentimiento y no importa si accede o no, pues no se entra a analizar èsto, pues el sujeto es mayor de 21 años. O sea que en definitiva es una violaciòn, solo que ella no lo sentìa asì. Creo que algo entendiò, pero tiene sentimientos encontrados. Espero poder seguir ayudàndole y estar a su lado. Ah!! No les dije es una madraza, aunque por ahì como es lògico se cansa. Pero estoy orgullosa de ella.  Espero podamos construir el futuro juntas de nuevo.